Eran las ocho de la mañana. Lloviznaba. Miguel Sampallo, contador del Instituto de Previsión Social de la Provincia, estaba sacando su auto Volkswagen Polo para ir a trabajar. Entonces, tres asaltantes, uno de ellos menor de edad, lo amenazaron con un arma y lo obligaron a entrar nuevamente a su casa, ubicada en calle 17, entre 65 y 66, en el barrio Meridiano V, en la ciudad de La Plata. Así comenzó la odisea para toda una familia que fue tomada como escudo por los asaltantes cuando quisieron escapar. Adentro del chalé, estaban la esposa de Sampallo y sus dos hijos. El hombre recibió fuertes golpes con un arma de fuego en la cabeza, que comenzó a sangrar.
Dentro de la casa, Sampallo fue tirado al piso y atado con cables. Además, la esposa, sus dos hijos y una sobrina quedaron encerrados en la cocina vigilados por uno de los ladrones. El resto de la banda se dedicó a recorrer las habitaciones en busca de dinero. Dentro de un bolso, alcanzaron a guardar una computadora portátil, una cámara digital, teléfonos celulares, pulseras, anillos y collares de oro.
Fue entonces que los asaltantes se dieron cuenta que en la calle, la Policía ya había rodeado la casa tras un llamado al 911. En ese momento, decidieron una maniobra arriesgada para escapar. Los ladrones obligaron a la mujer de Sampallo y a su sobrina a subirse al Volkswagen Polo para fugar, pero por una falla mecánica tuvieron que dejar el auto en el lugar. Los ladrones intentaron con otro auto de la familia, un Volkswagen Gol.
Mientras escapaban con la mujer y la chica, los asaltantes se cubrieron a los tiros. La Policía, por cuidado a las víctimas, decidió no responder a los disparos. Para salir de la casa, los asaltantes se subieron al auto y tiraron abajo el portón del garaje. La Policía los persiguió, y a pocas cuadras de la casa, en 17 y 71, los ladrones chocaron y fueron rodeados una vez más por al menos 30 patrullas. Al bajar del vehículo, los asaltantes fueron detenidos y las víctimas liberadas.
Los asaltantes fueron identificados como Darío Enríquez y José Lagos, los dos de 20 años, y el tercero es un menor de 14. La Policía secuestró un pistolón, una réplica de plástico de una pistola 9 milímetros y un cuchillo, detalló el jefe de la Distrital Centro de La Plata, Daniel Picqué. Luego de ser liberado, Sampallo contó que mientras estaba cautivo, logró informar a la Policía de lo que ocurría en la casa mediante un papel escrito que exhibió por una ventana sin que los ladrones lo advirtieran. El hombre relató que en medio del asalto logró desatarse, que anotó en un papel la cantidad de ladrones y de rehenes que había en la casa.
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